RAIGAMBRE

Revista Cultural Hispánica

martes, 24 de enero de 2017

EN ESPAÑA NO HAY REPUBLICANISMO

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(Homenaje a la dictadura soviética en la Puerta de Alcalá. Cosas del Frente Popular)


Por Antonio Moreno Ruiz
Historiador y escritor 


Que la pseudo-memoria histórica progre-tricolor es una pose embustera que nada tiene que ver con un republicanismo sensu stricto es demostrado por la tozudez de los hechos. Por ejemplo:

-¿Por qué los entusiastas de este absurdo, siendo muchos hijos de franquistas, no tocaron a sus papaítos cuando vivían?

-¿Por qué no se restablece la memoria del trotskista Andreu Nin o del liberal-progresista Melquíades Álvarez, asesinados por el Frente Popular?

-¿Por qué no se reivindica la memoria de notorios intelectuales republicanos como Salvador de Madariaga o Claudio Sánchez-Albornoz?



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Claudio Sánchez-Albornoz, uno de los más grandes historiadores de España. Republicano (pero no comunista) de toda la vida. 



-¿Por qué no se condena que Juan Ramón Jiménez y José Ortega y Gasset (entre muchos otros) tuvieron que huir para no morir asesinados por el Frente Popular?

-¿Por qué nadie reivindica el legado de Alejandro Lerroux, un republicano clásico, jacobino nacional, antiseparatista, defensor del republicanismo antes de la puesta en escena de la hoz y el martillo? ¿Y por qué muchos lerrouxistas, una vez iniciada la Guerra Civil, se alistaron en la Falange una vez que este movimiento político quedó descabezado por los asesinatos del Frente Popular y fue absorbido por los militares, al igual que muchos miembros del racista, clerical y burgués Partido Nacionalista Vasco, apodados “los nazis” por ambos bandos?

-¿Por qué esos que se dicen republicanos sólo hablan de la segunda y obvian el símbolo de la primera?

Con todo, a estas preguntas y muchas otras por el estilo no sabrían responder nuestros posesos progres tricolores más que con espumarajos sacados de los clichés que este sistema esencialmente corrupto lleva fomentando y hasta financiando. Por eso, no hay que dejarse engañar. Esta gran farsa político-mediática no conlleva ninguna voluntad de verdad, ni reconciliación, ni restablecimiento de inocentes, ni nada de nada. Al contrario: Esta farsa es la que coronó a Santiago Carrillo, el genocida de Paracuellos, como bufón de un régimen neoturnista que ya no se soporta ni a sí mismo.

No hay que olvidar que también en su día, los acaso mal llamados “republicanos moderados”, liberales mayormente, colaboraron con las fuerzas radicales maquiavélicamente y al final acabaron engullidos. Es el signo de toda revolución que se precie.

 Otrosí, en todo caso, en España lo que siempre ha habido es marxismo luego travestido de progresía, aunque la mayoría de sus adeptos de poco se enteren. Pero la república como tal siempre les ha importado muy poco. No en vano sólo era una herramienta, tal y como expresó Largo Caballero, dirigente del PSOE apodado el Lenin español: “Se dirá: ¡Ah esa es la dictadura del proletariado! Pero ¿es que vivimos en una democracia? Pues ¿qué hay hoy, más que una dictadura de burgueses? Se nos ataca porque vamos contra la propiedad. Efectivamente. Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ‘Como en Rusia´). No nos asusta eso. Vamos, repito, hacía la revolución social… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente (Gran ovación). Eso dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… No nos ceguemos camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar. El 19 vamos a las urnas… Mas no olvidéis que los hechos nos llevarán a actos en que hemos de necesitar más energía y más decisión que para ir a las urnas. ¿Excitación al motín? No, simplemente decirle a la clase obrera que debe prepararse… Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista” (“El Socialista”, 9-11-33).

Pues eso. Basta ya de embustes, porque en España en verdad, ni republicanismo ni republicanos, sino progres con malas ideas y pocas ganas de trabajar, amén de freudianos descendientes de franquistas. 

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